domingo, 05 de abril de 2009
Gabriel Oliverio escribe sobre el desafío de servir al pueblo en tiempos modernos

 


Escribe: Gabriel Oliverio


¿Quién es el noble? El que ha recibido de la naturaleza una buena disposición para la virtud.  Séneca.

Medita sus decisiones, custodia sus silencios, extiende la mirada más allá de la coyuntura y piensa por encima de la inmediatez y el cortoplacismo. Con gran poder de observación conoce todos los actores de la vida política. Razona según el contexto histórico y se sitúa en el lugar que el pueblo le ha confiado. No exagera, no dilapida. Se preserva y enfrenta los hechos con responsabilidad.  Acorde a su rol es un Hombre de Estado.

Prudente por naturaleza  prefiere un perfil reservado, toma decisiones contundentes aunque desde la moderación ejerce el mando con cautela. Le gusta vivir y disfrutar cada momento siendo dueño absoluto de sus tiempos. Es para muchos un enigma y para otros un noble que heredó el desafío de servir en tiempos modernos.

Tiene códigos y principios, no miente y exige a los suyos lo mismo. Es generoso si hay confianza. Pocos lo conocen realmente, solamente un puñado de hombres que lo acompañan desde hace tiempo.
Es que este Hombre de Estado ha recibido de la naturaleza una buena disposición para la virtud como dice Séneca.

Su construcción es constante y silenciosa.

Cree que el nuestro es un pueblo inmortal que recibe a diario la influencia de su clase política pero prefiere una sociedad patriótica porque la cree necesaria en estos tiempos.
Bernardo Monteagudo decía en sus escritos políticos que la ignorancia es el origen de todas las desgracias del hombre: sus preocupaciones, su fanatismo y errores no son sino las inmediatas consecuencias de este principio sin ser por esto las únicas.

Gabriel Oliverio es Presidente de Mirador Nacional y Mirador Uruguay


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Publicado por gabrieloliverio a las 17:44 | 0 Comentarios | Enviar
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